Diversidades sexuales

Los Andes no creen en Dios (Antonio Eguino, 2007)

28 de octubre de 2022

Cecilia Peñaranda del Carpio 

 

Carla Ortiz (La Miskki Simi), en una escena de Los Andes no creen en Dios. Fuente: Ibermedia Digital. 

Producción boliviana-peruana-chilena, Los Andes no creen en Dios es una película inspirada en los cuentos “La Miskki Simi” y “Plata del Diablo”, y en la novela Los Andes no creen en Dios, de Adolfo Costa Du Rels, reconocido autor boliviano. El guion y la dirección está a cargo de Antonio Eguino, y encabezan la producción Raquel Romero y Patricia Quintanilla. El elenco está conformado por actores conocidos, entre los principales: Diego Bertie, Carla Ortiz y Milton Cortéz. Se trata de una gran producción, financiada en parte por el Programa Ibermedia y por el crédito del Fondo de Fomento Cinematográfico. La película está auspiciada por diferentes instituciones, empresas y personas privadas. La preproducción comenzó en 2004 y el 2007 se realizó el estreno del film. 

 

La película retrata a Uyuni a comienzos de siglo XX, el auge de la minería creaba las condiciones para que el pueblo potosino cobije a una diversidad de personas que migraban para procurar tener nuevas oportunidades. Ese es el caso de los dos personajes principales. Alfonso, joven chuquisaqueño formado, con el propósito de mejorar sus condiciones económicas, llega para trabajar como parte de la administración en una de las minas más importantes. Por otra parte, Joaquín, cochabambino de origen humilde, busca hacer fortuna para poder contraer matrimonio en su tierra natal. 

 

Joaquín, familiarizado con las dinámicas del pueblo, se posiciona como anfitrión y se encarga de introducir a Alfonso en las costumbres locales. El cochabambino primero se encargará de presentar a Adolfo a los buscadores de mineral, en su mayoría extranjeros que llegaron a Uyuni atraídos por los relatos sobre betas riquísimas en mineral. Uno de los lugares preferidos de todos ellos será la casa de compañía de Doña Clota, mujer chilena que, por mala fortuna, llega a vivir al pueblo y administra el establecimiento. Por último, Joaquín se encarga de llevar a Alfonso a la chichería de la Claudina, por quien ambos pierden la cabeza. La película tiene tres acontecimientos importantes: el amor de la Miskki Simi, otorgado por deseo e interés al chuquisaqueño y, en un segundo momento, a Joaquín por venganza. El asalto a la remesa involucrando al recién llegado como sospechoso del suceso, puede considerarse como el segundo hecho. Y, finalizando, el emprendimiento de Alfonso y Genaro para encontrar una beta de mineral. Estos tres sucesos marcaran el hilo de la historia, ocasionando el fin de la amistad de los dos jóvenes y el desenlace de sus historias: dejando a un Joaquín en la ruina y a un Alfonso abandonando Uyuni. 

 

Sobre la presencia femenina en la realización de la película, tenemos a Raquel Romero y Patricia Quintanilla como encargadas de la producción, ambas con una experiencia importante en el ámbito. Es una película tradicional en lo que respecta a la representación de las mujeres. Según De Almeida, el cine clásico se delimitó a usar los estereotipos de mujer, y “dejaba a la mujer sin salida: entre su idealización por ser moralmente superior (virginal, angelical, plenamente espiritual, madre abnegada, etc.) y su denigración por ser asexual y castrada; como hipérbole que la convierte en femme fatal que posee un terrorífico poder…” (2012: 12). Este es el caso de Los Andes no creen en Dios: el personaje más importante es Claudina, la Miskki Simi, la “manzana de la discordia”. Ella ocupa el papel de la femme fatale; mediante sus encantos atraerá primero a Alfonso, con quien tiene una aventura frustrada. Consecuentemente, ella decide involucrarse con Joaquín, quien estaba verdaderamente enamorado. Por culpa de ese amor, Joaco cae en desgracia y termina siendo un pordiosero. De esta manera, se presenta a Claudina como una chola interesada, que se aprovecha de los hombres, usando su cuerpo y atractivo para acceder a una mejor condición social. El uso de este tipo de personaje es reiterativo en la producción artística boliviana. Ximena Soruco se refiere a la Claudina de la novela señalando que “…se la describe como una mujer sensual pero caprichosa, con capacidad de manipular la voluntad del señorito: Claudina ‘pertenecía a la raza de las cortesanas, y, tal vez sin quererlo, jugaba con los hombres, como aquellos jugaban otrora con las perlas de sus collares’” (2017: 4). En la literatura, las Claudinas son recurrentemente utilizadas para tratar el tema de encholamiento, ellas son “las mujeres de origen andino. En ellas se aprecia la libertad sexual, la energía, la fuerza regeneradora a pesar de la colonización... La atracción que ejercen sobre el género masculino no es poca a pesar del estigma de ‘encholado’ que cae sobre aquel que ‘se junta’ con ellas. Son mujeres pensadas socialmente para la vejación y no siempre se alzan literariamente triunfantes por su generosa naturaleza” (Wiethüchter, 2002: 78). “La Miskki Simi” es una obra que entra en este análisis, según Salvador Romero (2015).

 

Los restantes personajes de mujeres en la película de igual forma entran en el estereotipo. Por una parte tenemos a Doña Clota, dueña del prostíbulo, que viene acoplada a las damas de compañía. Si bien se profundiza un poco en su historia, será utilizada como soporte de los protagonistas. Con una participación mínima están las beatas del pueblo, señoras de familia, religiosas y con una moral elevadísima. Las mismas entran en conflicto con Claudina y Clotilde, tildándolas de pecadoras y haciéndolas responsables de la decadencia moral del pueblo. Como desenlace, Doña Clota muere ante la turba del pueblo. El único momento en el que se establece una relación entre dos personajes femeninos es en esta escena: Claudina sale en defensa de la dueña del prostíbulo, pero no logra evitar su muerte. 

 

Alison Bechdel desarrolla tres reglas para considerar una representación femenina mínima en una película: que existan dos mujeres con nombre, que establezcan una conversación y que lo que hablen no esté relacionado con hombres. Por lo tanto, de acuerdo a esta noción, Los Andes no creen en Dios es una película que no cumpliría con los requisitos básicos para hablar de una mínima representación femenina. Si bien hay diálogos entre Doña Clota y sus trabajadoras, o entre Claudina y su madre, ninguna de ellas tiene nombre y sus conversaciones son sobre los protagonistas. La película se limitaría a cumplir la primera regla. 

 

Este mismo tema es tratado por Hanan Callejas en el cine boliviano. La comunicadora señala que, en la mayoría de las producciones nacionales los roles protagónicos siempre recaen en los hombres, mientras las mujeres son los personajes secundarios, son las esposas, novias o prostitutas. Dice al respecto: “El hecho de que la mujer sea considerada como la novia de la nación, porque es el papel que más se desempeña en el cine boliviano, y que solo sirva de apoyo para los personajes masculinos, quiere decir que las mujeres no tienen autonomía propia. No hay un modelo de mujer que no responda a las características establecidas, que sea independiente, que no esté ligada a sus hijos, que rompa los cánones establecidos por un modelo patriarcal; más al contrario, los personajes femeninos son el claro ejemplo de que muchas de ellas son cosificadas y sexualizadas por los hombres. Es decir, que la mujer es un signo en una fantasía dominada por hombres” (2018: 52).

 

Referencias citadas

 

Almeida Daniel, Fátima Cristina de. 2012. Representación de la mujer en el cine comercial del siglo XXI. Análisis de los años 2007-2012. Trabajo de fin de máster en Estudios Feministas, Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Universidad Complutense de Madrid. https://eprints.ucm.es/id/eprint/16758/1/TFM_cristina_corregido_%281%29.pdf 

 

Callejas, Hanan. 2018. “La representación de la mujer en el cine boliviano de las últimas dos décadas”. En Memoria Jornadas de Cine Boliviano: la mirada cuestionada, 47-54. La Paz: Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Imagen Docs. 

 

Romero Pittari, Salvador. 2015. Las Claudinas. Libros y sensibilidades a principios del siglo XX. La Paz: Plural Editores.

 

Soruco, Ximena. 2017. “La chola boliviana de la primera mitad del siglo XX. De femme fatale a madre de la nación”. L’âge d’or. Images dans le monde ibérique et ibéricoaméricain, 10. http://journals.openedition.org/agedor/1693 

 

Wiethüchter, Blanca, coord. 2002. Hacia una historia crítica de la literatura en Bolivia, tomo 1. La Paz: Programa de Investigación Estratégica en Bolivia. 

 

Ficha técnica

Año: 2007
Países de producción: Bolivia, Chile, Perú. 

Duración: 105 minutos.

Soporte: 35 mm.

Color: Color.

 

Dirección, producción y guion: Antonio Eguino.

Dirección de fotografía: Ernesto Fernández.

Producción: Raquel Romero y Patricia Quintanilla.

Productores: Cinema Ventura, Instituto Indigenista de Bolivia, Ministerio de Asuntos Campesinos, Bolivia Films Ltda., Nomade Producciones (Perú), Productora Zetra Comunicaciones (Chile).

Montaje: Juan Cadena y Antonio Eguino.

Sonido: Francisco Adrianzén.

Composición de la banda sonora: Alberto Villapando.

Casting: Wendy Alcázar.

Dirección de arte: Martha Méndez y José Bozo.

Diseño de vestuario: Claudia Pérez.

Maquillaje y peinados: Marcelo Antezana.

Asistentes de dirección: Wendy Alcázar, Cristian Mercado, Luis Guaraní.

Aporte en diálogos y guion: Juan Alberto Sánchez.

Colaboración en guion argumental: Paolo Agazzi.

Sonido directo y armado previo de bandas: Francisco Adrianzén.

Sonido adicional en filmación: David Romero.

Microfonista: Ramiro Valdez.

Jefe de iluminación: Juan Pablo Urioste.

Primer asistente de cámara: Freddy Delgado.

Segundo asistente de cámara: Gustavo Soto.

Fotografía fija: Daniel Quintana.

Continuidad: Juan Cadena.

Asistente de casting: Daniela Aguilar.

Producción de arte: Pilar Valverde.

Coordinación de Producción: Oriana Murillo.

Responsable de vestuario: Pilar Groux.

Encargados de Locaciones: Freddy Rocha.

Asistentes de producción: Claudia Gaensel, Susana Rivero.

Asistente de maquillaje: Jorge de la Reza.

Asistente de peluquería: Leonor Cartagena.

Video Assist: Claudio Durán.

Making of: Mauricio Durán.

Escenógrafo: Jorge Altamirano.

Asistente de escenografía: Sandro Alanoca.

Utilería en set: Paolo Aranda.

Asistente de utilería: Cecilia Rivero.

Asistente de vestuario: Roxana Toledo.

Costurera: Dora Gonzáles.

Asistente de costura: Lucienda Bozo.

Gaffers: Yvette Paz Soldán, Guillermo Torres, Juan José Arce, Jaime Arcani.

Jefe eléctrico: Ramiro Quispe.

Operadores de máquinas: Alberto Foronda, Walter Pacombia, Ramiro Mamani.

Asesor en minería: Enrique Arteaga.

Asesor en tango: Francisco Muñoz.

Profesora de tango: Ximena Muñoz Reyes.

Asistente de diseño gráfico: Orlando Ogalde.

Asistente de Arte: Pedro Lijerón.

Jefe constructor de escenarios: Rosendo Ticona.

Asistentes en construcción: Roberto Ticona, Luis Ticona.

Carpinteros: Daniel Mamani, Daniel Quispe, René Mamani.

Catering: Cecilia Jacobs.

Contabilidad: Juan Carlos Criales.

Coordinación auspicios: Claudia Gaensel, Carolina Zaballa.

 

Filmación locomotora Illimani

Cámara: Yesid Benavides hijo.

Sonido: Yesid Benavides padre.

Asistente Steady Glide: Johanan Benavides.

 

Reconstrucción de trenes a vapor

Coordinador general: Alejandro Rosa.

Supervisor mecánico: Néstor Flores.

Apoyo técnico: Josh Amsen.

Mecánicos de locomotoras a vapor: Andrés Quispe, Lucio Vargas, Silverio Quispe.

Ayudante: Manuel Mujica.

Carpinteros vagones: Eliseo Condori, Segundo Nina.

Reparación de rieles: José Laruta y equipo.

 

Efectos especiales: Rodrigo Eguino.

Coordinador efectos especiales: Alejandro Rosa.

Meritoria de edición: Carolina Kondo.

Diseño página WEB: Alvaro Zanabria.

Secretaria: Ninoska Medina.

Dibujante: Susana Villegas.

Profesor Cueca: Leonardo Acosta.

Profesor Billar: Rodolfo Aguilar.

Documentación en Guión: Lourdes Montero, Carola Prudencio, José Bozo.

Diseños gráficos: Fátima Gutiérrez.

Jefe de Transportes: Miguel Sánchez.

Choferes: Ovidio Velasquez, Ivan Coriza, Narem Callejas, Modesto Alarcon, Max Laura, Roberto Ticona, Juan Carlos Morante, Severo Uznayo, Gustavo Cornejo, Atiliano Machaca

Mensajeros: Ramiro Mamani, Rosendo Huanaco, Limber Canaviri.

Música: Orquesta Sinfónica.

Realización: Hugo De Ugarte Estudio Inextremis.

 

Orquesta La Paz Tango

Director y Contrabajo: Víctor Hugo Flores.

Pianista: Enrique Lanza.

Violín: Serdan Geldimuradov.

Bandoneón: Mario Salvatierra.

Voz: Luz Ximena Salas.

 

Músicos Folclore

Guitarra: Willy Claure.

Guitarra: Juliano Encinas.

Quena y Concertina: Rolando Encinas.

Charango: Donato Espinoza.

Concertina: Waldo Trujillo.

Mandolina: Victor Hugo Gironda.

Voz: Milton Cortéz.

Estudio de Grabación: Digital Audio Studio.

 

Postproducción

Coordinador de postproducción: Marcos de Aguirre.

Laboratorio de Revelado y transfer a HD, Impresión Arrilaser, Copias de distribución: Technicolor Monreal.

Colorista Transfer HD: Julie Charette.

Coordinación Laboratorio: Guy Langlois, Juan-Paul Mageren.

Intermedio Digital HD: Filmosonido, Santiago de Chile.

Coordinación HD: Ismael Cabrera.

Corrección de color: Nicolás Ibieta.

VFX y efectos 3D: Mario Villalobos.

Créditos finales: Julián Cornejo.

Estudio Mezcla de Sonido 5.1: Filmosonido, Santiago de Chile.

Ingeniero de Mezcla: Mauricio Molina.

Editor de Sonido y Asistente de Mezcla: Martín Seltzer.

Foley adicional: Mauricio Castañeda, Daniel Heusser.

Coordinación Técnica: Claudio Hijerra.

Consultor Dolby: Mario Faucher.

Auspiciadores: Sinchi Wayra, FFP Prodem, SOBOCE, ENTEL, Hotel Europa, LAB AIRLINES, TACA, La Razón, Ramiro Freitas, Proesa, Natura, Pepsi, DPI, Compañía Insutrial de Tabacos, Fernando Campero Prudencio, Sagitario, Marcela y Felipe Hartman, Pinturas MONOPOL, IMCRUZ-Jorge Schmidt, CBN, CAT, DHL, La Estrella.

 

Reparto: Diego Bertie, Carla Ortiz, Milton Cortéz, Jorge Ortiz, Shlomit Baytelman, Luis Bredow, Maria Elena Alcoreza, Martín Proctor, Gert Franke, Teresa Gutierrez, Cristián Mercado, José Aramayo, Klaus Bauer, Rodolfo Calahumana, Julio César Paredes, Chacho Arraya, Raul Gómez, Claudia Andrade, Eduardo Casís, Bernanrdo Bravo, Agar Delós, Lucy Tapia, Gaby Luz Torrico, Ana Dominguez, Enrique Arteaga, Nano Sandoval, Eduardo Hochmann, Baby Pareja, Ximena Muñoz Reyes, Luz Ximena Salas, Vivian Colombo, Amaya Ozuna, Cinemon Plaza, Beatriz Antezana, Trifón Choque, Rolf Kuhni, Xavier Chataigner, Fernando Cervantes, Gerardo Zalles, Uriel Pill, Jorge de la Reza, Eduardo Quintanilla, Marcelo Antezana, Sofia Hartman, Franchesca Hartman, Fernando Pericón, Ruth Severich, Isabel Vacaflor, Teresa Matienzo, Pamela Castañon, Karla Vega, Leonor Cartagena, María Elena Orihuela, Lidia Katari, Abraham Flores, Raúl Vera, Claudia Gaensel, Nayra Deheza, Karen y Carola Hurtado, Juliette Piaza, Rodrigo Ayo, Eric Paredes, Rosendo Huanaco, Anahi Reyes de Gironas, Rocío Espinoza, Consuelo Balbuena, Cecilia Ramos, Indira Apuri, Giovana Dorado, Maciel Dorado, Leina Dorado.

 

Sinopsis

Principios del siglo XX, Uyuni se encontraba en auge por la extracción de mineral. Alfonso Claro llega al pueblo con altas expectativas de un futuro mejor. Se encuentra con una población y dinámicas diversas. La situación económicamente favorable de Uyuni permite la confluencia de distintos personajes que se jugaran sueños, esperanzas, suertes, amores y destinos. 

Escena de Los Andes no creen en Dios (2007). Fuente: Ibermedia Digital. 

 

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