Diversidades sexuales

Danielle Caillet, pionera del documental en Bolivia. Una entrevista y algunas miradas críticas sobre Warmi (1980)

Feminismos

Mujeres y cine

26 de abril de 2023

Mary Carmen Molina Ergueta

 

Ella, warmi multifacética –como la presenta su hija Kory Eguino en un texto de semblanza y homenaje (2017)–, se convirtió en 1980 en la primera mujer en Bolivia en dirigir un documental en solitario. Francesa, nacida en Romans-sur-Isère en 1940, estudió inglés y turismo en la Sorbona de París. Conoció a inicios de los 60 a Antonio Eguino, director de cine y fotógrafo boliviano, en un bus turístico en Roma. Se casaron en Francia en 1964 y decidieron establecerse en Nueva York, donde Eguino vivía. Ambos estudiaron fotografía allí –Eguino también cine, luego de decidirse a dejar la carrera de ingeniería mecánica. En 1966 la pareja llegó a Bolivia. Poco tiempo después, abrieron un estudio fotográfico en la avenida 6 de agosto de La Paz, donde Danielle Caillet comenzaría a explorar en la fotografía de retrato.

Danielle Caillet. Fotografía gentileza de la familia Eguino-Caillet.

Antes, en Nueva York, colaboró a su esposo actuando en algunos de los cortometrajes en 16 mm que este preparaba como estudiante de cine. Caillet fue parte del grupo de mujeres que participó y contribuyó en las producciones de la primera etapa del Grupo Ukamau. En el rol de actriz, Caillet participó en el segundo largometraje del grupo, Yawar Mallku (1969), dirigido por Jorge Sanjinés. En esta película, trabajó también en la continuidad y realizó la fotografía fija, marcando el inicio de su destacado aporte en esta área en el cine boliviano. En la década de 1970, realizó la fotografía fija de Los caminos de la muerte, film inacabado de Sanjinés (1971) (Seguí, 2019), y del primer largometraje de ficción de Antonio Eguino, Chuquiago (1977). En esta época, la fotógrafa recibió varios premios nacionales por su obra y, a la par, comenzó en la actividad de la crítica de cine, que desarrolló hasta la década de 1980, cuando ganó dos concursos patrocinados por el Cine Club Luminaria y el periódico Presencia (Eguino, Fundación Simón I. Patiño, 2008; Martínez, 2013).

Danielle Caillet (de espaldas) trabajando en la continuidad de Yawar Malku (1969). Al extremo izquierdo, el director de fotografía Antonio Eguino. Al centro de la imagen, dirigiendo, Jorge Sanjinés. Fuente: Archivo Fundación Grupo Ukamau.

A fines de la década de 1970, Caillet prepara su primera película propia. Warmi, cortometraje documental estrenado en 1980, se constituye no solo en la primera película dirigida por una mujer en Bolivia, sino que marca el inicio del trabajo creativo de Caillet en el cine y el video, una obra que, desde su primera pieza fundante y fundamental, está cortometraje documental es un retrato socio-cultural de las mujeres bolivianas trabajadoras y de sectores populares.

“La liberación de la mujer en un país del tercer mundo no es una lucha de sexos, como degenera generalmente en las naciones industrializadas, es más la lucha común del hombre y de la mujer contra la dependencia, el analfabetismo, el hambre y la enfermedad. Para mí, tomar la iniciativa de realizar una película sobre la mujer viene a ser el desenlace normal de todo un movimiento, proceso de maduración profesional y concientización social”, explica el año de estreno de Warmi, en una entrevista radial de la serie Entrevistas y Testimonios del Ciclo Cultural Portales, producido por la Fundación Simón I. Patiño de Cochabamba (Fundación Simón I. Patiño, 2008). En Warmi, participaron Oscar Soria en el guion, Antonio Eguino en la fotografía y la edición, Guillermo Barrios en el sonido y Julio César Paredes en la música. Es una pieza de la Productora Ukamau.

Fotograma de Warmi (1980). Gentileza de la familia Eguino-Caillet.

El cortometraje fue ganador del Trofeo de Plata en el Festival de Bilbao (España) y exhibido, como cuenta la realizadora en la citada entrevista, en el Festival de Berlín (Alemania). En los ochentas, Caillet realizó varios documentales en video, la mayoría enfocados en mujeres artistas bolivianas, como las series para televisión Nosotras y Retrato de una artista. También realizó Contraplano. Apuntes de filmación de Amargo Mar (1984) –documental sobre el rodaje del segundo largometraje de su esposo Antonio Eguino (1984), en el que Caillet también realiza la fotografía fija– y el cortometraje La calle Sagárnaga (1988), con apoyo la alcaldía de La Paz. Realizó videos enfocados en algunas importantes mujeres en la historia y la cultura en Bolivia: Vicenta Juaristi Eguino (1987, documental), Nacer hombre (1991, videodanza, sobre Adela Zamudio) y Los fantasmas de Juana Azurduy (1994, documental). Tuvo una vinculación con el Movimiento del Nuevo Cine y Video Boliviano (MNCVB) y su obra en video es parte del importante trabajo de las mujeres videastas bolivianas vinculadas a este movimiento y a otras articulaciones hacia fines de los ochentas y durante 1990 en La Paz (Aimaretti, 2017; Fundación Simón I. Patiño, 2008; Goethe-Institut La Paz, 1992; Susz, 2014). En un artículo en la Revista Imagen, publicación del MNCVB, Caillet propuso la creación de un cine llamado “potencial-mujer”, que “combatiría la doble explotación de un 35% de la población boliviana y fomentaría la integración de este mismo potencial femenino al proceso de desarrollo” (1988-1989: 2). 

Desde fines de los ochenta y durante toda la última década del siglo XX, Caillet se dedicó a la escultura, arte plástico que había comenzado a explorar ya a inicios de 1970.

Desde mediados de 1980 trabajó con varias técnicas y materiales, y en los noventas tomó un camino conceptual. Su obra escultórica cuenta con más de 250 piezas; su primera exposición fue en 1987, la última en 1998, un año antes de su muerte. Se realizaron dos muestras póstumas, en 2000 (Galería Nota, La Paz) y 2008 (Espacio Patiño, La Paz); esta última, con un importante esfuerzo por recoger el polifacético aporte de Caillet a las artes y las culturas en Bolivia. Sus obras escultóricas, pero también fotográficas, fueron parte de muestras internacionales y ganadoras de varios premios. Fue docente de fotografía en la carrera de artes de la Universidad Mayor de San Andrés. Falleció el 1 de noviembre de 1999 en La Paz, luego de una larga enfermedad (Fundación Simón I. Patiño, 2008. Gumucio, 2008).

Su hija, Kory Eguino, rememora así la vital y cotidiana creatividad de Danielle, durante sus últimos años de vida: 

La recuerdo en su taller en nuestra casa del Valle de Aranjuez, lleno de luz y plantas, al lado de baldes con arcilla remojando, que podían ser de bloques de arcilla recientemente adquiridos, pero las más de las veces con los «cadáveres» de creaciones que no contaban con la aprobación de su creadora. En ese taller ella se divertía mucho y cuando entrabamos siempre nos introducía a sus recientes creaciones con un aire muy divertido, a veces la escuchaba reír a carcajadas sola viendo como sus ocurrencias tomaban forma.

Y para elaborar esas ocurrencias dibujaba muchos bocetos en, literalmente, cualquier trozo de papel que se encontrara a su alcance, invitaciones, servilletas, folletos, recetas médicas, e ¡incluso algunos de mis cuadernos! Yo insistía en comprarle blocs de papel para que dibujara en ellos, pero cuando le llegaba la inspiración tomaba lo que tuviera a mano. Y la inspiración le llegaba muy seguido… Dibujaba en cualquier lugar, en la antesala del dentista, en un café o restaurante, pero sobre todo en su cama, entre lectura y lectura. Creo que los únicos papeles que respetaba e incluso veneraba eran sus libros. (Eguino, 2017: 109).

 

Entrevista con Danielle Caillet: “La valorización de la imagen de la mujer no quiere decir la valorización de los roles específicos de la mujer trabajadora”

En 1980, Danielle Caillet es entrevistada para la serie Entrevistas y Testimonios, del Ciclo Cultural Portales, producido por el Centro pedagógico y cultural Simón I. Patiño, de Cochabamba. A continuación, compartimos la transcripción de la entrevista, publicada en el catálogo de la exposición homenaje a Danielle Caillet, realizada en el Espacio Patiño (La Paz) y el Centro Patiño (Cochabamba) en 2008. 

No se cuenta con el dato del nombre de la persona que entrevista a la realizadora. Por una referencia deíctica en la última respuesta de Danielle Caillet, se puede pensar que se trató de una entrevista vía telefónica con la realizadora, radicada en La Paz. 

Entrevistador/a (E): Amigos oyentes del Ciclo Cultural Portales, estamos una vez más con ustedes para llevarles otro programa de la serie Entrevistas y Testimonios, esta vez para lograr una entrevista con la señora Danielle Caillet, de nacionalidad francesa, pero que, sin embargo, vive en el país desde hace 13 años. 

Esta mujer ha dedicado casi la totalidad de los 13 años que ha vivido en nuestro país a la actividad cinematográfica. Esta dedicación llega a encontrar su cristalización máxima, podríamos decir, hoy, en 1980, cuando ella no solamente escribe el guion sino además dirige una película que en muy poco tiempo ustedes tendrán la oportunidad de ver. 

En la medida en que todos nosotros tenemos interés en conocer los aspectos relativos a la película, los contenidos temáticos de la misma, las perspectivas, los objetivos, nosotros hemos invitado a la señora Danielle Caillet a que nos hable sobre la misma. Quedan pues ustedes en compañía de ella. 

Danielle Caillet (DC): Warmi es una película documental sobre la condición social de la mujer boliviana. Abarca solamente las capas sociales más desfavorecidas de nuestra sociedad; es decir, la mujer campesina, la minera, la fabril. Warmi propone un punto de vista femenino, pero no feminista; la liberación de la mujer en el contexto socioeconómico del país en vías de desarrollo. La liberación de la mujer en un país del tercer mundo no es una lucha de sexos como degenera generalmente en las naciones industrializadas, es más la lucha común del hombre y de la mujer contra la dependencia, el analfabetismo, el hambre y la enfermedad. Para mí, tomar la iniciativa de realizar una película sobre la mujer viene a ser el desenlace normal de todo un movimiento, proceso de maduración profesional y concientización social. Como he dicho anteriormente, película tiene como temática la concientización de la de la mujer boliviana en su cámara [¿?].  Niñita campesina, la mujer madura fabril y la anciana palliri son las tres edades, tres diferentes edades de la mujer, en su educación y su ciclo […] productividad como madre, esposa y trabajadora, y su vejez sin jubilación. 

Bolivia es un país que venera a la imagen de la mujer a través de su folklore y su religión; eso lo podemos ver en Mama Ocllo, la Pachamama y la Virgen María. Sin embargo, la valorización de la imagen de la mujer no quiere decir la valorización de los roles específicos de la mujer trabajadora. 

E: A manera de primicia, en la información para nuestra amable audiencia, que estamos seguros va a ser espectadora de esta película que ofrece Danielle al público boliviano, queremos preguntarle a ella, decimos a manera de primicia, ¿cómo se desarrolla la película, y esta tiene algún argumento, no lo tiene? Si es más bien una película documental… y quisiéramos que nos cuenta algo sobre el desarrollo de la película. 

DC: La película Warmi es una película documental con cierto enfoque hacia la realidad y empezamos con muestras del folklore, la religión, procesión de la Virgen y la adoración de esta imagen de la mujer, y en un contraste vemos la condición de la mujer en su vida diaria. Empezamos con la niña campesina que se encuentra marginada por su falta de educación. Después vamos a la mina y empezamos una entrevista con la anciana palliri que ha trabajado 35 años en la empresa y que no tiene ninguna remuneración por parte de ella. Después vamos a la ciudad, a una fábrica donde encontramos una mujer fabril que nos cuenta su vida diaria que consiste en tres trabajos: trabaja en la fábrica, trabaja en la casa y, como no le alcanza la plata para educar a sus siete hijos porque el padre finalmente está fuera del hogar, tiene que ir a trabajar a un puesto de venta de 5 de la tarde a 10 de la noche. 

E: Indudablemente la confección de esta película es totalmente nueva y, además, muestra el contraste de lo que es una realidad muy típica en Bolivia y de lo que es una realidad social en Bolivia. Si está planteada así la película, nosotros preguntamos ahora ¿cuáles son los objetivos que se diseñó?, es decir ¿qué efectos se desean lograr en el público, con esta cinta? 

DC: El efecto más importante que queremos lograr con este tipo de película es llegar a la concientización, especialmente de la mujer en su vida muy sacrificada. Y, por supuesto, el final de la película no es de fiesta; es un final pleno de optimismo porque sabemos que la mujer va a superar todas las dificultades en su vida material a través de una mejor educación, la participación activa en la guerra sindical, y también a través del cambio de mentalidad de parte de los hombres, las mujeres y la sociedad en general. 

E: Evidentemente esta problemática de la mujer, especialmente en nuestro país, es muy singular. Si nosotros pensáramos en la lucha que desarrollan las mujeres en los países industrializados, como notaba al principio de nuestra conversación Danielle, hay diferencias notables. En Europa se lucha por la emancipación de la mujer en términos excluyentemente feministas, en tanto que en América Latina se busca una integración de la mujer al desarrollo de la conciencia social, lo que supone una participación tanto de hombres como de mujeres. Para ilustrar este detalle, sabemos que la película ha sido proyectada en Berlín. A manera de una experiencia, quisiéramos que Danielle nos relate las opiniones del público berlinés, en su mayoría femenino, al ver la película.

DC: Efectivamente durante la proyección de la película en Berlín, en el Festival, el público se molestó muchísimo por el hecho de que haya escogido como voz de locutor a un hombre. Fue la principal crítica de la película porque todas las mujeres feministas europeas querían sacar la participación del hombre en la película, que trata del problema de la mujer. 

E: Este detalle que menciona Danielle nos revela la singularidad de la lucha en Europa de parte de las mujeres por lograr su emancipación, cosa que no se da en Bolivia. A través de la película Warmi existe una proposición específica en este plano, es decir, en la integración de la lucha de la mujer con la lucha del hombre: ¿qué nos podría decir sobre este particular?

DC: No es una película feminista pero sí una película femenina. Me explico: ser feminista hoy en día [es] adquirir un sentido figurativo… vivir en las sensaciones provocativas de las diferentes agrupaciones feministas, [del movimiento] latinoamericano y europeo. Ser feminista es aumentar la lucha de sexos. Esta lucha de sexos es un lujo que se puedan dar las mujeres en los países industrializados, donde la densidad poblacional es altísima, donde se ha alcanzado un bienestar generalizado, donde existe una fuerte competencia ocupacional. Pero aquí, en Bolivia, donde la densidad alcanza apenas los 5 habitantes por km2, se persigue utilizar el potencial humano de la población activa. Es preciso que mujeres y hombres se integren en una lucha común contra el analfabetismo, la enfermedad y la dependencia. 

E: Bien, consideramos que la película que nos ofrece Danielle, Warmi, que se refiere a una problemática de la mujer boliviana, tenga gran acogida por el público de nuestro país. Aquí informamos y les adelantamos también que es un cortometraje que muy pronto se empezará a estrenar en las salas bolivianas. Una última pregunta, Danielle: ustedes han escogido un tipo de salas donde debe proyectarse la película, quiero decir con esto: ¿quieren proyectarla en las ciudades o en otros lugares? 

DC: La película es un corto de 16 mm. Se proyectará por supuesto aquí, en La Paz, y todas las ciudades del interior, principalmente en las minas, en el campo; aquí en La Paz la vamos a mostrar en los barrios marginados, los colegios y otras instituciones y ambientes. 

E: Amigos oyentes del Ciclo Cultural Portales, ustedes serán los testigos de esta nueva producción boliviana que, en realidad pertenece fundamentalmente a la entrevistada de hoy. Esperamos, en la medida de nuestras posibilidades, darles un apoyo a quienes van a empezar a proyectar la película en el país. No nos queda más que agradecer. 

 

Algunas miradas críticas sobre Warmi (1980) y la obra audiovisual de Caillet 

“Entre las pioneras del documental boliviano está Danielle Caillet, fotógrafa, escultora y videastas, que realiza Warmi en 1980, una mirada histórica y antropológica de diferentes mujeres, desde la Virgen María, pasando por Mama Ocllo, pareja de los fundadores del Incario, para luego entrar al mundo de las textileras, demostrando la doble y hasta triple jornada.”

Liliana de la Quintana, texto sin fecha. 

“En Warmi de Caillet, las imágenes de las vidas de cuatro mujeres –una indígena, una minera, una vendedora, y una tejedora– tipifican las deplorables condiciones de vida desde su clase. La serie de episodios que retrata las vidas de estas mujeres culmina en el final de la película con una voz que narra la larga historia de lucha de las mujeres bolivianas, acompañada de imágenes de representaciones de figuras femeninas heroicas, como algunas esculturas monumentales emplazadas en parques de la ciudad. De este modo, Warmi termina con un recordatorio de la histórica resistencia heroica de las mujeres de diferentes clases, desde el tiempo de la Independencia, haciendo un llamado a todas las mujeres a seguir su ejemplo. El mensaje del film de Caillet es que el progreso del país seguirá dificultándose mientras la educación, la salud y el bienestar básico de la mujer no se conviertan en una prioridad nacional.” 

Elena Feder, 1994.

“Danielle Caillet era una joven francesa nacida en Romans-sur-Isère, Francia, en 1940. Cuando conoció a Eguino se encontraba estudiando ingeniería mecánica, cine y fotografía en Nueva York. Después de contraer matrimonio en Francia establecieron su residencia en Bolivia, en 1966, país donde Caillet residiría hasta su temprana muerte en 1999. Caillet se trasladó a Kaata con su hijo de un año. Además de participar como actriz en el rol de la trabajadora sanitaria norteamericana, se ocupó de la continuidad y de la foto fija (rol que también asumiría en la fallida Los caminos de la muerte [inacabado, 1971]). Caillet con el tiempo se convertiría en la primera directora de un documental en el país, la pionera obra Warmi (1980), y desarrollaría un extenso trabajo como videasta, fotógrafa y escultora, además de hacer un audaz intento por teorizar la posibilidad de creación de un cine boliviano de mujeres en su artículo ‘Por un cine llamado POTENCIAL-MUJER.’”

Isabel Seguí, 2019.

“Afines a un feminismo incipiente en algunos círculos universitarios, Raquel Romero, Liliana de la Quintana, Danielle Caillet y Cecilia Quiroga entre otras, se propusieron —cada una con un enfoque singular– no sólo crear desde una perspectiva que reivindique su lugar en tanto que mujeres; sino reflexionar sobre su hacer y sobre los prejuicios subyacentes tanto en el medio audiovisual –fuertemente masculino y machista– donde hasta ese momento la mujer ocupaba un lugar infravalorado y nunca había conseguido ejercer la dirección; como en la mirada que tenían sobre sí mismas. Ello redundó en la gestación de espacios de colaboración horizontal, producción de textos críticos y la activación, a nivel regional, de una red de videastas latinoamericanas que, si bien tuvo una vida breve, fue para ellas una experiencia de encuentro y discusión fecunda.”

María Gabriela Aimaretti, 2017.

“Tuve una relación interesante y cercana con Danielle Caillet. Ella sentía y lo dijo: había mucha discriminación de género. Danielle era una excelente fotógrafa, tenía muy buen ojo, hacía un trabajo limpio, escribía guiones y también dirigía. Entre los guiones está Juana Azurduy y el documental Warmi, donde Antonio Eguino hizo la fotografía.”

Raquel Romero, 2017.

“La primera película de Caillet fue Warmi (1980), planteada a partir de tres enfoques que dividen el filme en tres partes claramente diferenciadas. Primero una introducción histórica que busca reafirmar el criterio de que en Bolivia la base cultural y social se apoya en la mujer. La Pachamama es el símbolo fundamental de la cultura india. La Virgen es el punto de apoyo y nexo de unión entre lo indio y lo occidental como símbolo religioso-mágico (Virgen y Pachamama se hacen una en la colonia y aún hoy).

“Segundo, una reflexión somera de la situación global de la mujer en el país, mostrando su marginalidad en todos los sectores desde la misma educación despersonalizadora y alienante hasta su marginamiento de la actividad política y productiva, aunque en este último punto el criterio sea relativo.

“Finalmente, Warmi busca el testimonio directo de dos mujeres una minera una obrera sobre su propia vida y sus experiencias cotidianas. El filme se cierra con una reflexión en torno al problema de la mujer y las posibilidades que en el futuro deberían explotarse para modificar un cuadro a todas luces desolador en el campo específico de la promoción de la mujer. Cierra el filme la imagen de una niña pastoreando en el desolado altiplano y un zoom panorámico de las montañas y el yermo. 

“Curiosamente la situación que Warmi denuncia podría perfectamente aplicarse a los hombres. Ahí reside precisamente la distancia que separa a Danielle Caillet de un cine feminista. El problema de la marginalidad a la que el filme se refiere -alejándonos de los matices específicos- valen para el hombre boliviano. Condiciones de trabajo insalubres, explotación de la mano de obra, bajos salarios, necesidad de desempeñar simultáneamente dos o tres trabajos, etc. En Warmi la mujer es un retrato del país, por lo menos la imagen que la realizadora tiene del país a través de la mujer.

Warmi ha descuidado el análisis cultural, precisamente el matriarcado al que hace ilusión en la introducción histórica, que origina las más serias contradicciones en nuestro medio social, en especial en los sectores populares de origen indígena -los mayoritarios-. Tampoco se analiza el grave quiebre que la desadaptación cultural produce en la mujer (el paso de lo aymara a lo occidental expresado primariamente por el idioma y la dificultad del bilingüismo), los desajustes de la transferencia campo-ciudad, dramáticamente expresados en el particular problema de las empleadas domésticas, y otros también importantes que hacen de la mujer un ser marginal por su condición de sexo.

“Danielle Caillet consigue en Warmi un documento medido, medido porque no intenta el panfleto político ni el golpe efectista de imágenes que por contraste exalten los sentimientos del espectador. Hay una coherencia de tonos en todo el filme, en el camino que deja de lado, conscientemente al cine militante.” 

Carlos Mesa, 1985.


Filmografía de Danielle Caillet

1969 | Continuidad, interpretación en papel secundario y fotografía fija en Yawar Mallku, de Jorge Sanjinés (largometraje, 35 mm). 

1971 | Fotografía fija en Los caminos de la muerte, de Jorge Sanjinés (largometraje inacabado, 35 mm). 

1977 | Fotografía fija en Chuquiago, de Antonio Eguino (largometraje, 35 mm). 

1980 | Dirección de Warmi (cortometraje, 16 mm). 

1984 | Realización de Contraplano, apuntes de filmación de Amargo mar (cortometraje, video). Sobre el rodaje de Amargo mar (Antonio Eguino, 1984).

1985 – 1989 | Realización de la serie televisiva Nosotras. Capítulos: Marina Nuñez del Prado, Graciela Rodo Boulanger, Francine Secretan, Maritza Wilde (Premio Cóndor de Plata, 1986), María Luisa Pacheco (Premio TSB de Plata en el Festival Internacional de Films de Arte de Lausanne, Suiza; exhibición en varios festivales internacionales en 1988).

1987 – 1988 | Realización La calle Sagárnaga; Vicenta Juarista Eguino; Un techo, una puerta (cortometrajes, video).

1990 – 1991 | Realización de la serie televisiva Retrato de un artista, para el programa Página 7, de Canal 7. Capítulos: Matilde Cazasola, Guiomar Mesa, Raul Lara, Gil Imana, Patricia Mariaca

1991 | Realización de Nacer hombre, basado en el poema homónimo de Adela Zamudio (cortometraje, video danza). El compositor potosino Alberto Villalpando realizó la música y la bailarina argentino-boliviana Norma Quintana el tratamiento coreográfico. 

1994 | Realización del cortometraje Los fantasmas de Juana Azurduy (cortometraje, video).

Fotografía de Danielle Caillet. Gentileza de la familia Eguino-Caillet.


Fuentes consultadas y/o referenciadas  
Aimaretti, María Gabriela. 2017. “El aporte de las videastas documentalistas a la escena boliviana en el retorno democrático: sensibilidades, prácticas y discursos”. Cine Documental, núm. 16: 1-27. http://revista.cinedocumental.com.ar/el-aporte-de-las-videastas-documentalistas-a-la-escena-boliviana-en-el-retorno-democratico-sensibilidades-practicas-y-discursos/ 
Caillet, Danielle. 1988-1989. “La importancia de un cine llamado ‘Potencial – Mujer’”. Revista Imagen, núm. 5: 2-3. Texto publicado en el vol. 2 de los Cuadernos de investigación MUJERES/CINE: Bolivia 1960-2020.
Danielle Caillet. Página web oficial. http://danielle-caillet.art/  
De la Quintana, Liliana. S/D. “Miradas de documentalistas bolivianas”. Texto mecanografiado sin fecha. 
Eguino, Kory. 2017. “Danielle Caillet. La warmi multifacética”. En Del cine, sus aventuras. Hazañas, picardías y nostalgias del cine boliviano, editado por Fátima López Burgos y Marisol Murillo Velásquez, 105-110. La Paz: Editorial 3600.
Feder, Elena. 1994. “In the Shadow of Race: Forging Images of Women in Bolivian Film and Video”. Frontiers: A Journal of Women Studies 15, núm. 1, Women Filmmakers and the Politics of Gender in Third Cinema: 123-140. https://www.jstor.org/stable/3346616 
Fundación Simón I. Patiño. 2008. Danielle Caillet. Exposición homenaje. La Paz: Fundación Simón I. Patiño.
Goethe-Institut La Paz. 1992. Mirada de mujer. Realizadoras bolivianas. La Paz: Movimiento del Nuevo Cine y Video Boliviano, Nicobis, Círculo de mujeres periodistas. 
Gumucio, Alfonso. 2008. “‘La materia del alma’. Retrospectiva de Danielle Caillet”. Nueva Crónica (10-23 de julio): 16. 
Martínez, Fernando. 2013. El cine según Eguino. La Paz: Bolivia Lab.
Mesa Gisbert, Carlos. 1985. La aventura del cine boliviano. La Paz: Gisbert.
----. coord. 2018. Historia del cine boliviano 1987-2017. La Paz: Plural Editores.
Romero, Raquel. 2017. “Raquel Romero. Impulsora del cine militante y de bajos recursos”. En Del cine, sus aventuras. Hazañas, picardías y nostalgias del cine boliviano, editado por Fátima López Burgos y Marisol Murillo Velásquez, 111-117. La Paz: Editorial 3600. 
Seguí, Isabel. 2019. “Las mujeres del Grupo Ukamau: dentro y fuera de la pantalla”. Secuencias. Revista de historia del cine. núm. 49-50, dossier Ukamau Abigarrado (editado por María Aimaretti e Isabel Seguí): 33-56. https://revistas.uam.es/secuencias/issue/view/secuencias2019_49-50 
Susz, Pedro. 2014. “El cine y el video en La Paz”. En 40/24. Papeles de cine, vol. 1, Cine boliviano. Cine y teoría en América Latina, 21-30. La Paz: Plural Editores. 
Toledo, Teresa. 1990. 10 años del nuevo cine latinoamericano, vol. 1.  Madrid: Verdoux D. L. 

*Texto originalmente publicado el 31 de agosto de 2020 en la página web de Imagen Docs


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